Vivir con todos los sentidos. Deseamos sentir la lluvia acariciando la piel, disfrutamos de una luz sugestiva en un baño de relax, el sentido del olfato agradece las fragancias del baño y los ojos disfrutan del cálido piedra natural del pavimento. Los sentidos se pueden mimar con muchos detalles y el secreto para hacerlo es muy sencillo. Todo está esperando a que lo hagamos realidad en nuestro próximo baño.
El placer de los acabados con encanto
Las finas vetas en la piedra natural, la madera de agradable tacto, las superficies moldeadas con plasticidad en las nuevas baldosas o el dibujo de un mosaico. Sin olvidar los tejidos. Estos compañeros en el baño tienen algo en común: sus estructuras y texturas son un placer a la vista. El baño no debe quedar relegado a un simple lugar de paso, con una atmósfera de frialdad clínica o una luz general sin alma. Los materiales cálidos y sus dibujos son un placer e invitan a quedarse más en un baño hogareño.
Vía libre a los objetos atractivos
Las baldosas de gres, con su textura aterciopelada, confieren una mayor sensualidad al baño (comercializado también como gres fino porcelánico o limestone), que sustituyen a los azulejos cerámicos corrientes. Los muros de mampostería o el mosaico caleidoscópico son nuevos y poderosos atractivos en la pared y el suelo. En el asiento del baño nos acoge el material. ¿Y que pisan nuestros pies desnudos? Una alfombrilla de baño con una textura variada y sugestiva, como las que ahora están en boga.
