De repente lo antiguo es lo nuevo
Los sillones envolventes, los colores ácidos, los diseños llamativos y los sofás de aire nostálgico. Los diseñadores aplican ahora recetas de los años sesenta y setenta. En un presente tan efímero, el pasado despierta una sensación de familiaridad y seguridad: ya lo conocemos porque lo vivimos. No siempre, pero cada vez más.
Todo empezó hace unos años con el redescubrimiento de la "lámpara de lava" y se ha ido extendiendo a muchos otros ámbitos. Esta ola de nostalgia no solo beneficia a las tiendas de antigüedades y las casas de subastas, también da alas a los distribuidores por Internet y los interioristas. Lo retro de hoy se le llamaba antes "antigüedades modernas". En el ámbito anglosajón se conoce a esta tendencia como "mid-century modern". Los modelos orgánicos se plasman en diseños gráficos y estructuras con un gran componente de gracilidad, mezclada con las artes abstractas modernas. Vuelven los movidos años sesenta.
Hay que agitar bien el cocktail de estilos
Marrón, verde, naranja... Lo importante es mezclarlo todo bien. La imagen retro no suele presentarse en toda su pureza, más bien se mezcla con otras corrientes. Hay quien llama eclecticismo a esta fusión de estilos. También denomina así su estilo una de las mentes creativas del momento, Patricia Urquiola, la diseñadora de genio y carácter, que ha creado con Axor un baño tan rico en facetas como femenino, para la colección Axor Urquiola.
No solo los interioristas siguen la vía retro, también otros sectores vuelven la mirada a las formas consagradas. Se ve, por ejemplo, en los vehículos, que reinterpretan los clásicos del pasado. Otras manifestaciones de la tendencia retro es el redescubrimiento de las gafas de pasta y los papeles pintados de llamativo diseño. Hay muchos ejemplos de la tendencia de los fabricantes a relanzar diseños clásicos del patrimonio de siempre. Para no complicarse, los actualizan simplemente con nuevos y originales colores. Así se consigue que alguna pieza maestra algo empolvada recobre de pronto su lozanía juvenil. Lo antiguo pasa a ser lo nuevo.
Internet no olvida
En Internet, con su miriada de blogs, ofrece numerosísimos y exhaustivos ejemplos de cualquier interés específico, dando pie a los redescubrimientos. Por puro placer y curiosidad, puede pasarse por estos sitios:
